Después de Canoa Restaurante-bar, el grupo Los Dorados abrió su segundo proyecto, Rural Cocina Rústica.
El colectivo gastronómico pasa de la comida japonesa a los cortes gruesos, las preparaciones robustas y el toque ahumado del horno de leña.
El restaurante se inauguró el viernes 13 de junio y le apuesta al confort del cliente en el lugar, mediante la integración de la carta de comidas, el vino y el servicio al cliente, y la infraestructura del lugar, decorada al mejor estilo rústico, con muebles de madera gruesa, chimeneas y un gran horno en la parte baja, así como la ambientación musical.
La carta es una creación minuciosa de Nicolás Galvis, chef ejecutivo, y de José Horacio Martínez, chef operativo del restaurante, quienes lograron un repertorio gastronómico basado en técnicas de cocina francesa e italiana, con materiales de primera calidad y platos nacidos de la creatividad, del gusto por el oficio y las ganas de innovar.
“Es importante para nosotros no solamente el desarrollo de un concepto, sino su ejecución. Detrás de esta hay un equipo muy importante, tanto de cocina, como de bar y de mesas”, dice Nicolás Galvis.
El restaurante ofrece platos para todos los gustos, desde carnes rojas y blancas hasta mariscos, postres y ensaladas, pero una de las especialidades de la casa es el ‘Pescado crocante’, un filete de corvina con una costra de papa y harina de maíz, sales hervidas sobre una ensalada y unos fríjoles fríos caraota, marinados con tomates, cebollas, cilantro, aceite de oliva y vinagre.
“Hay un contraste interesante de temperaturas y de texturas en cuanto a lo suave que puede llegar a ser el fríjol y lo crocante de la costra del pescado caliente”, dice el chef ejecutivo José Horacio Martínez, quien piensa que este plato rompe con muchos esquemas culinarios.
El establecimiento queda ubicado en la carrera 6 N° 67-63, con una fachada sobria que invita a sus clientes a degustar el sabor de lo rural en medio de la ciudad. El objetivo, según Galvis, es “compartir con la gente, que es lo que nos gusta”.
